lunes, 5 de marzo de 2018

LAS MUJERES SIEMPRE HAN TRABAJADO, Y MUCHO

(Dedicado a Luisa, una mujer trabajadora extraordinaria, que nos ha dejado demasiado pronto)

Con frecuencia escuchamos aquello de que en el siglo XX las mujeres se han incorporado al mercado laboral. Bueno, eso es verdad solo en parte. Pero lo que no es cierto en absoluto es que las mujeres no hayan trabajado desde siempre mucho fuera de casa, en lo que llamamos trabajo productivo. 
 
Pescadoras de almejas de Pontevedra: Fuente: La Ilustración Mundial, 1926
 
Lo que nadie discute es que hacían todo el trabajo de casa, el reproductivo. Intentaré mostrarlo basándome, sobre todo, en los datos de mi ciudad.

En las labores del campo, las mujeres siempre han participado. En ocasiones, en tareas más o menos consideradas femeninas, como rebuscar o espigar, o en otros trabajos más asociados a los roles masculinos, como varear o segar. De la época anterior a la fotografía tenemos diversos testimonios en la pintura y la literatura.
 
La sega, de Joaquim Vayreda (1881) y Las cargadoras de heno de Julien Dupré (1880). Dos testimonios gráficos del trabajo femenino en el campo catalán y francés.

La Ilustració Catalana, setembre de 1893.

Durante el siglo XIX se desarrolló el llamado sistema doméstico en el sector textil. Unos empresarios proporcionaban materia prima y a veces máquinas a trabajadores/as y después les pagaban a tanto la pieza. Una especialidad femenina de esta forma de trabajo era la de las encajeras. En el Diccionario Geográfico Universal, de 1836, cuando se refiere a la industria de l'Hospitalet solo menciona:

"elaboracion de esquisitas blondas, en cuya ocupacion se dedican las mugeres."

Según un documento de 1853, había en l’Hospitalet 198 mujeres que se dedicaban a esta tarea, lo que era una cuarta parte de la población femenina adulta.[i]

Feminal, febrero de 1913. El encaje de bolillos, mostrado como un arte y considerado hoy una afición, era en el siglo XIX e inicio del XX un trabajo precario y mal pagado.


En las fábricas, sobre todo las textiles, el trabajo femenino era muy importante. En el censo obrero de 1923 podemos ver que el 81% de las personas que trabajaban en las factorías de este sector eran niñas y mujeres. Las 2.083 mujeres del textil eran un 45% del total de las personas que trabajaban en las fábricas locales.[ii]

El Vapor Vell de Sants. Font: La Ilustració catalana, 15-6-1888 
Trabajadoras de una fábrica textil de l'Hospitalet, probablemente Can Trinxet, hacia 1920.

En la muy intensiva agricultura local y en la comercialización de sus productos también trabajaban las mujeres. Y en los sitiales de los/as basureros/as las mujeres hacían el duro trabajo de la selección de los residuos y el cuidado del ganado, sobre todo porcino. Y en el servicio doméstico, y como lavanderas

Lavanderas, 1891. Fuente: La Ilustración hispano-americana
La mayor parte de estos trabajos eran sin contrato, en lo que hoy llamamos la economía informal, dentro de las familias o por cuenta ajena. Por ello, la documentación no suele reflejar el trabajo productivo femenino. Pero existía, era importantísimo. Y además, tenían que hacer el trabajo reproductivo cada una en su casa, la eterna doble jornada.
En las primeras décadas del siglo XX se consiguieron algunos espacios profesionales para las mujeres, limitados y ligados a supuestas cualidades específicamente femeninas, pero significaron un primer paso: maestras, bibliotecarias, enfermeras, etc... También se consiguió que las mujeres pudiesen estudiar en las universidades.
Escola de Can Pi, 1932.

El nacional-catolicismo del franquismo en el Fuero del Trabajo decía que quería “liberar a la mujer casada del taller y la fábrica” para que se dedicara a las “labores propias de su sexo”, es decir, las domésticas. Aunque la legislación evolucionó hacia una cierta igualación, se mantuvieron disposiciones como la dote, que ofrecía una indemnización a las mujeres trabajadoras cuando se casaban para que dejaran el trabajo y se centraran en el hogar. A pesar de todo ello, las fábricas textiles o de ciertas manufacturas, como la INDO, tenían una mano de obra mayoritariamente femenina.

Trabajadoras de Tecla Sala (1945).

 
 
En mis recuerdos personales de la década de 1970 está fijada la imagen de mi abuela, tía y madre cosiendo en casa, en una nueva versión del sistema doméstico del siglo XIX. Yo diría que en la mitad de las casas del bloque en el que vivía, en el barrio de La Florida, las mujeres cosían. Eran como las trabajadoras de los actuales talleres de las maquilas latinoamericanas, de las empresas subcontratadas de China o Bangla Desh, mano de obra barata, sin derechos laborales, etc.


No he encontrado fotografías de la costura doméstica de la década de 1970. Esta página de la revista de la Asociación de Vecinos de Sant Josep, Tots per tots del año 1977, en el que una mujer cose a máquina mientras escucha los seriales radiofónicos es lo más parecido que he encontrado de mis recuerdos infantiles.
En el antifranquismo se desarrolló un importante movimiento feminista, que luchó por la igualdad legal y real. En las décadas de 1960 y 1970 también las mujeres conquistaron muchos espacios profesionales, casi todos.

Servei municipal d'informàtica de l'Ajuntament de l'Hospitalet, 1972.
 
Hoy, las mujeres de las maquilas han venido a vivir a nuestros barrios, y vuelven a ser el servicio doméstico de las casas ricas y las cuidadoras de abuelos/as. Y la ciudad se llena de hoteles en las que trabajan las kellys por muy poco dinero.

Creo que con algunos documentos, testimonios, imágenes y recuerdos he ofrecido algunas pruebas de la afirmación que he hecho al principio: las mujeres siempre han trabajado y mucho, aunque de forma deliberada se intente esconderlo.

Y pasa en todo el mundo. En el Informe del Desarrollo Humano de 1995, se afirma:
"Hay una conspiración no deliberada a escala mundial para subvalorar el trabajo de la mujer y su contribución a la sociedad. En casi todos los países del mundo, las mujeres trabajan más horas que los hombres; no obstante, participan menos en beneficios económicos. Si el trabajo de la mujer se reflejara en forma fidedigna en las estadísticas nacionales, destruiría el mito de que en el mundo son los hombres quienes mantienen el hogar."

 

ANNEX DE JUNY DE 2021

El MIT de Manlleu ha fet un extraordinari vídeo, "Les obreres del tèxtil. Una majoria invisible", que enllaço a continuació...


 




[i] CASAS, Joan. La formació de la indústria a l’Hospitalet, Centre d’Estudis de l’Hospitalet, 1985, pág. 16.

[ii] CAMÓS, JOAN. l’Hospitalet. La història de tots nosaltres 1930-1936, Diputació de Barcelona, 1986, pág.40.

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